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Opinión

Covid-19: economía, ciencia, ambiente y sociedad

El virus causante de esta enfermedad, el SARS CoV-2-19, que ha tenido al planeta de cabeza por la cantidad de decesos e infectados (15.189 muertes y 341.300 enfermos a la hora que escribo este artículo), ha trastocado la organización social, económica, política, sanitaria y cultural de casi todas las naciones del globo.

Aunque suene cínico decirlo, ha dado “lecciones” a la humanidad de los avances favorables que se pudieron hacer en los campos de la conservación animal (en Venecia, Italia, se han vuelto a ver peces en los cursos de agua a raíz de que no llegaron más turistas) o de la contaminación atmosférica (en China, debido a la paralización económica, se bajó un 25% la emisión de gases de efecto invernadero, lo cual contribuyó a decrecerla un 6% a nivel mundial), sin necesidad de verse forzadas a hacerlo en virtud de la emergencia.

Pero también las enseñanzas se extendieron a la economía y la ciencia. A la primera porque las teorías económicas entendían el funcionamiento normal o anormal de los mercados dentro de los mismos supuestos y variables del modelo.

Por ejemplo, ante una inyección importante de recursos, por parte del gobierno o de inversionistas extranjeros, se podía estimular a la economía, la que a su vez daría señales a los agentes de contratar más factores de la producción (capital, trabajo, tecnología), o frente a un aminoramiento de los salarios y del consumo subsecuente se podría afectar los planes de expansión empresariales. 

Pero si bien una pandemia como la del Covid-19 ha alterado profundamente la oferta y la demanda mundiales, nunca fue pensado como un elemento endógeno en el modelo que explicara la debacle económica que estamos presenciando, al punto que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha pronosticado que el crecimiento del orbe se reducirá drásticamente.

A la segunda, porque el SARS CoV-2-19, ese minúsculo organismo que ha conminado al confinamiento social a gran parte de la humanidad, ha sido el culpable de que varias ramas de la ciencia estén “dialogando” y rompiendo barreras que el especialismo positivista creó, para aportar los conocimientos que cada una tiene para comprender este fenómeno novedoso.

De aquí que profesionales de la agronomía, veterinaria, biología, microbiología, virología, infectología, epidemiología, salud pública y demás personal sanitario estén tratando de hallar cómo se creó y se propagó ese virus, y junto a los laboratorios de algunos países están tratando de encontrar una vacuna para contener la enfermedad.

En esta pandemia hay “ganadores” y “perdedores”; aquellos representados, sobre todo, por los fabricantes y distribuidores de productos de higiene y de la salud; estos, conformados por las miles de empresas que se han visto afectadas y de otras miles de personas trabajadoras que han sido despedidas o se les han disminuido sus salarios, amén de los adultos mayores, especialmente indigentes y pobres, que son el sector más vulnerable a esta amenaza sanitaria, sin mencionar a otros tantos seres humanos, de distintos grupos etarios, hacinados en los campos de refugiados de algunos países europeos que tienen alto riesgo de contagiarse, situación que se agravará con nuevas olas de emigrantes de África cuando el Covid-19 alcance a este continente.

Esta crisis también ha sacado lo mejor de nosotros porque ha significado, merced al enclaustramiento, un redescubrimiento de los lazos fraternales, un aumento de la identidad y de la pertenencia al Estado-Nación, un incremento de la cooperación y la solidaridad hacia quienes necesitan de nuestra ayuda, y una revalorización de los hábitos de higiene. 

Sin duda esta emergencia ha desarticulado el rumbo ético y moral que llevaba la humanidad y la ha hecho más humana y más humilde ante la fuerza de los designios de la naturaleza. Por otro lado, quién iba a imaginar que un ser microscópico lograría en tan poco tiempo anhelos largamente acariciados por la comunidad científica y conservacionista de disminuir los gases de efecto invernadero y el parque automotor en las calles del mundo.

 

*Politólogo

 

PERIODISTA: Redacción Diario Extra

EMAIL: [email protected]

Jueves 26 Marzo, 2020

HORA: 12:00 AM

CRÉDITOS: Gerardo Castillo Martínez*

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