Tomate más caro: escasez de tierra y lluvias elevan su precio

Fruta aumentó cerca de un 45%

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Debido a que algunos terrenos se utilizan para múltiples cosechas como cebolla o papa, el tomate registró un incremento cercano al 45% en junio, según datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC). 

“Casi siempre el tomate en junio sube porque en algunas de las zonas bajas sembramos cebolla y no hay tierra suficiente para para todo. Entonces, cuando uno está con la producción de cebolla, no puede sembrar tomate. También se suma los terrenos que no tenían disponibilidad de agua. Entonces, los agricultores comienzan a sembrar con el arranque de los aguaceros”, explicó Omar Melda, productor y vicepresidente del Centro Agrícola Cantonal de Escazú. 

Según datos del Consejo Nacional de la Producción (CNP), el tomate empezó el 2025 con un precio de ¢2.948 por kilo en los supermercados. El elevado costo del producto se atribuyó a las lluvias de fin de año que redujeron la productividad de las cosechas.

Este fenómeno también afectó otros cultivos, como la papa, ya que son hortalizas de ciclo corto, es decir, requieren tres meses para cosecharse.

Esto provoca que los precios sufran fluctuaciones constantes, dependiendo de la cantidad de producto disponible para su comercialización. 

“Arrancó caro porque setiembre, octubre y noviembre fueron los meses más lluviosos del año y era cuando los agricultores estaban sembrando ese tomate que se vendió en diciembre y enero. El tomate que se sembró en octubre y fue uno que sufrió muchísimo”, agregó Melda.

Aunque los vientos con polvo del Sahara han generado una leve afectación en las cosechas de estos meses, Melda espera una mayor estabilidad en los precios, con una leve disminución durante el resto del año.

Valor histórico

El precio histórico del tomate muestra una tendencia al alza en los meses de junio, noviembre y diciembre.

Para este 2025, el promedio fue de ¢1.583 por kilo en los supermercados. En las ferias del agricultor, se conseguía a un monto de ¢1.180.

En otros años, como el 2022, aumentó a ¢1.601 por kilo. Asimismo, en el 2023, el incremento continuó hasta agosto, alcanzando un valor de ¢2.563.