
En el Parque de Tecnología Ambiental (PTA) Aczarri, ubicado en Desamparados, se gestiona actualmente al menos el 30% de los residuos sólidos de todo el país.
A través de un avanzado proceso de valorización, se busca dar una “segunda oportunidad” de vida a los desechos ordinarios que los camiones recolectan en diversas comunidades de Costa Rica, evitando que todos terminen en una disposición final en celdas de seguridad.
Mediante una alianza estratégica entre EBI y Holcim/Geocycle, la planta de valorización implementa un sistema de separación de residuos.
Este material es procesado y enviado al horno cementero para ser utilizado como energía en lugar de combustibles fósiles.
Este método, denominado coprocesamiento, consiste en extraer la energía de los desechos para transformarlos en un nuevo producto: el clínker, que es la materia prima fundamental para el cemento.
El material recolectado se trata y se ajusta al tamaño requerido para ser inyectado tanto en el precalcinador como en el quemador principal del horno, logrando una valorización energética eficiente.
Las cifras del proyecto revelan un impacto significativo en la gestión ambiental del país:
Desde la organización destacan que esta tecnología se mantiene a la vanguardia en pro de la salud pública y el manejo de desechos en Costa Rica. Además de ser un facilitador para las autoridades gubernamentales, este proceso permite “dar aire” a la operación global al reducir la cantidad de material que debe ser llevado a las celdas de seguridad.
Los expertos recuerdan que el éxito del sistema también depende de la conciencia humana, específicamente de cómo y qué deciden desechar los vecinos desde sus hogares.



