
Gilbert Bell Fernández, alias “Macho Coca”, sería el cuarto costarricense en ser extraditado hacia los Estados Unidos luego de Celso Gamboa, Edwin López Vega (“Pecho de Rata”) y Johnny Angulo Fernández (“Jhon Cadenas”).
El Tribunal del Distrito Sur de Nueva York solicitó la extradición del tico, asegurando que Bell fungía como líder de una organización dedicada a distribuir “grandes cantidades” de cocaína desde Costa Rica a suelo estadounidense.
Documentos del expediente lo vinculan como un colaborador directo en la logística marítima para el ingreso de drogas al país y en el resguardo de bienes adquiridos para la legitimación de capitales.
Bell Fernández, con antecedentes por causas graves como venta de drogas y actualmente en prisión preventiva por robo de combustible, figura como un operador que aportaba acceso a terrenos y contactos con atracaderos en Limón y Puntarenas.
En colaboración con Wilmer Madrigal y Allan Madriz.