
La Municipalidad de San José se encuentra en las etapas finales para implementar un nuevo Reglamento de Espectáculos Públicos, esto, según el gobierno local, diseñado para eliminar “vacíos normativos” y la “dispersión regulatoria” que han generado desorden administrativo y debilidades en la recaudación tributaria en el cantón.
El texto, que actualmente está en periodo de consulta ciudadana, fue aprobado el pasado 7 de julio por los regidores e introduce cambios en la forma en que operan restaurantes, bares y organizadores de eventos.
Dentro de la reglamentación impulsada por la Municipalidad de San José, se da un estricto control de los negocios y las patentes comerciales otorgadas, esto para evitar que “desvirtúen” su actividad autorizada, según señala el texto. En ese sentido, se señalan los siguientes permisos y prohibiciones:
En caso de que alguno de los establecimientos incumpla dichos lineamientos, se permite que los inspectores municipales ejecuten una clausura cautelar de 24 horas de forma inmediata.
El reglamento de espectáculos públicos genera una serie de categorías para estas actividades comerciales, donde solamente las actividades de categoría B, es decir, la otorgada a discotecas, cines y teatros, permiten el uso de música en vivo, DJs y demás representaciones artísticas en horario nocturno.
Por otra parte, los eventos gratuitos, bajo la categoría D, solamente se otorgarán una vez al mes, y deberán estar ligados a efemérides nacionales.
Para el resto de licencias, se establece un horario límite de ruido, donde restaurantes y demás espacios no podrán sobrepasar las 10:00 pm para música, pues, posterior a dicho horario, el sonido no deberá ser superior a los 40 decibeles en caso de que haya zona residencial cercana.
Otro de los puntos criticados por los comerciantes es que el reglamento incluye cláusulas como la posibilidad de no otorgar permisos a aquellos espectáculos que atenten contra la “moral y buenas costumbres”, sumado a aquellos que promuevan el odio, racismo o discriminación de cualquier tipo.
A esta cláusula se suma la obligatoriedad de destinar un 5% del aforo a espacios exclusivos para personas con discapacidad.
El proyecto actualmente se encuentra en consulta pública, por lo que las personas interesadas pueden enviar sus posiciones a la Gerencia Municipal.