Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Al menos 13 meses acumulados permaneció en Costa Rica un mexicano de apellido Lafarga, detenido en el país el pasado 27 de marzo con fines de extradición hacia Estados Unidos por presuntamente ser “un importante rango” dentro del cártel de Sinaloa.
De acuerdo con registros de sus ingresos y salidas del país revisados por Grupo Extra, señalan que Lafarga llegó al país en 5 ocasiones entre 2023 y 2026.
Incluso, en 2024 permaneció hasta 168 días en territorio nacional, período que coincide con parte del lapso en que, según una acusación del Tribunal de Distrito para el Distrito Este de Texas, habría participado en la distribución de cocaína entre Colombia, Costa Rica y México.
Esos registros oficiales también indican que Lafarga ingresó al país por última vez el 26 de marzo y que, un día después, fue detenido por autoridades costarricenses en Escazú.
Cabe destacar que los datos señalan que Lafarga salió del país el 12 de octubre de 2024, tras permanecer casi tres meses en Costa Rica; sin embargo, ese mismo día volvió a ingresar para quedarse dos meses más.
Por otro lado, Lafarga ingresó con frecuencia al país, especialmente durante 2024, año en que lo hizo en cuatro ocasiones. No obstante, desde su salida el 15 de diciembre de 2024 se mantuvo ausente hasta marzo de este año.
Lea además: Detienen en Escazú a mexicano ligado al cártel de Sinaloa
La detención de Lafarga, de 41 años, se realizó en Escazú el 27 de marzo y fue autorizada por el Tribunal Penal del I Circuito Judicial de San José. El operativo se realizó tras coordinaciones entre el Ministerio Público, el Organismo de Investigación Judicial y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Según las autoridades estadounidenses, Lafarga supuestamente coordinaba, el traslado y distribución de cocaína entre Colombia, Costa Rica y México, para su posterior ingreso a Estados Unidos.
Lafarga es objeto de una acusación formal del Tribunal de Distrito para el Distrito Este de Texas, por las actividades delictivas que habría desarrollado, aproximadamente, entre 2023 y setiembre del 2025.
Según el Ministerio Público, presuntamente el trasiego de los estupefacientes en nombre del mencionado cartel se extendió por toda Centroamérica y parte de los cargamentos se distribuían en Los Ángeles, California, y otras localidades estadounidenses.
A criterio de la criminóloga Tania Molina, este caso refleja que se requiere mejorar ciertos controles dentro del país para evitar que otros perfiles similares ingresen a Costa Rica.
“Las autoridades tienen que poner mucho más atención y además hacer protocolos que realmente cumplan con los requerimientos porque normalmente las policías tipo Interpol o la misma DEA tienen esa información sobre esos perfiles”, señaló Molina.


