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Vida

Por qué tanto dulce estos días

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Estos días de Semana Santa se distinguen porque aunque algunas tradiciones han variado un poco y mucha gente ya no vive este tiempo como se hacía hace unos años, existe una costumbre que se mantiene a pesar de los cambios y estilos de vida. Se trata del consumo de platillos dulces. Sin embargo usted tiene idea de por qué existe esta costumbre, de dónde proviene. Pues aquí le contamos.

Resulta que el consumo masivo de dulces durante los días santos no era algo específico y exclusivo de la Semana Mayor sino en realidad de la Cuaresma, o sea el periodo de 40 días que van del Miércoles de Ceniza al Domingo de Ramos, en el que siglos atrás era de obligado cumplimiento realizar a lo largo de esos días los actos de sacrificio y penitencia conocidos como “ayuno” y “abstinencia”. El ayuno consistía en tomar a lo largo de toda la Cuaresma, exceptuando los domingos, una sola comida principal al día y estaban obligadas a hacerlo todas aquellas personas de 7 a 59 años. Quedaban exentos los enfermos y las parturientas. Por su parte, la abstinencia marcaba la prohibición de comer carne ningún viernes a lo largo de ese periodo, mientras que el Miércoles de Ceniza y Viernes Santo eran los días en que se practicaban conjuntamente el ayuno y la abstinencia.

Durante esos días se permitía ingerir algunas pequeñas porciones de alimentos que estuvieran elaborados con huevos, leche -sobre todo de almendras para que no fuera de origen animal-, harina o miel, y se hacía como aporte energético, sobre todo para aquellos trabajadores que debían soportar las largas jornadas laborales que por entonces duraban de sol a sol, con una sola comida principal.

Hoy, a pesar de que las personas que realizan dicho sacrificio y penitencia son una minoría (en comparación a antaño) y no se necesita ese aporte extra de energía y/o calorías para aguantar todo el día sin comer, la costumbre de preparar los ricos dulces caseros se ha convertido en una tradición de la Semana Santa, aumentando considerablemente la ingesta de azúcar estos días.

 

 CUIDADO CON EL CONSUMO

 

En algunos casos ingerir mucho dulce podría provocar desde dolor de cabeza hasta mareos debido a distintas razones, muchas de las cuales se pueden evitar fácilmente siguiendo algunas recomendaciones. Uno de los motivos por los cuales se siente dolor de cabeza y muchas veces mareos después de consumir y/o beber algo dulce o muy dulce se debe a que todo lo que tenga un sabor dulce está compuesto por carbohidratos o azúcares simples que en el caso vienen siendo lo mismo y entre más simple sea un carbohidrato, es decir entre menos y más "débiles" sean los enlaces de glucosa que los componen, más dulce su sabor será.

Entre más dulce, o sea entre más simple sea un carbohidrato, más fácil y rápida será su absorción, siendo esta casi que instantánea por venir en su forma más simple en la mayoría de los casos, no teniendo que pasar a través de todo el proceso digestivo para ser degradado y asimilado. De ahí que en su mayoría pasan directamente a la sangre y por lo mismo el dolor de cabeza y/o los mareos son casi instantáneos en la gran mayoría de las personas, simplemente porque ocurre una saturación casi súbita a nivel del plasma sanguíneo, lo cual vuelve más dificultosa la irrigación sanguínea y a la vez suele presentarse mayor presión sobre las paredes arteriales.

Lo anterior es un claro factor de los mareos y posteriores dolores de cabeza, porque si el plasma sanguíneo se satura demasiado (más aún si lo hace de una forma repentina) porque hemos comido o bebido alimentos demasiado dulces en grandes cantidades (aunque en algunas personas se suelen presentar aun cuando se consumen en pequeñas cantidades), pues al estar un tanto dificultosa la circulación sanguínea no llegará oxígeno en cantidad suficiente a las células, sobre todo a las del cerebro, teniendo en cuenta que las arterias craneales son muy sensibles y la sangre ejercerá más presión sobre sus paredes. Cabe resaltar que la lactosa y la fructosa, entre otros disacáridos, terminan siendo convertidos en glucosa en el proceso digestivo (principalmente por las células epiteliales del intestino delgado) para su posterior absorción y asimilación.

La anterior es una de las principales razones por las cuales los médicos "restringen" los carbohidratos simples a las personas diabéticas, aun tratándose de frutas (por lo menos las del tipo dulce como banano y manzana roja, entre otras), porque la fructosa también se puede convertir en glucosa.

PERIODISTA: Redacción Diario Extra

EMAIL: [email protected]

Martes 11 Abril, 2017

HORA: 12:00 AM

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