
Kendall Álvarez, un joven violinista puntarenense de 20 años, decidió dejar atrás su tierra, su familia y la comodidad de su hogar para acercarse a uno de sus más grandes sueños: vivir de la música.
En medio del ruido y las carreras del centro de San José, el joven toca para quienes se detienen a escucharlo y para ganarse la vida.
El joven músico tiene un oído privilegiado que le permite escuchar una canción una sola vez y comenzar a seguir su melodía con el violín, incluyendo temas costarricenses que forman parte de la identidad nacional.