
Las autoridades alertan sobre el uso de objetos como armas en centros educativos, debido a que bromas o amenazas podrían derivar en riñas entre estudiantes.
Según advirtieron instancias judiciales, estas situaciones podrían llevar a que menores enfrenten sanciones contravencionales o penales, ya que muchos jóvenes desconocen que cualquier objeto que aumente el poder ofensivo es considerado un arma.
Se explicó que usar elementos para golpear, como anillos, paraguas, lapiceros o incluso el bulto, pueden ser clasificados legalmente como armas dentro de un proceso sancionador.