
El cierre de la unidad de quemados en el Hospital San Juan de Dios responde a un aumento de infecciones bacterianas detectadas en pacientes internados, situación que llevó a la suspensión temporal de ingresos.
Además, el brote se presenta en un contexto donde la unidad atiende a 11 pacientes, de los cuales 7 han resultado positivos, lo que elevó la alerta interna.
Los equipos médicos implementan protocolos de limpieza especializada y control estricto dentro del área afectada para contener la propagación. Sin embargo, la medida implica la interrupción de nuevas admisiones, lo que impacta directamente en la atención de emergencias por quemaduras en el centro hospitalario.