
La doctora Lorena Grillo advirtió que síntomas como pesadez, calambres, hormigueo o fatiga en brazos y piernas pueden ser "señales silenciosas" que el cuerpo envía y que la rutina lleva a ignorar.
Explicó la claudicación intermitente: una distancia mínima que una persona puede caminar antes de sentir síntomas, detenerse, descansar y que estos se repitan a la misma distancia.
También describió cómo las válvulas venosas, cuando no funcionan adecuadamente, generan hipertensión venosa, recargando las piernas.
Factores predisponentes incluyen accidentes, trombosis, antecedentes familiares, sobrepeso y estar mucho tiempo de pie. La estasis por sedentarismo también afecta el retorno venoso.