
La Sala Constitucional de Costa Rica podría sufrir un nuevo revés este miércoles si los diputados no logran elegir a los magistrados suplentes, una situación que el presidente del tribunal, Fernando Castillo, calificó como un escenario real y posible.
Las divisiones al interior de la Asamblea Legislativa han impedido alcanzar los acuerdos necesarios para seleccionar a los suplentes, pese a que la Corte Suprema de Justicia ya envió una lista depurada y consensuada internamente.
Castillo advirtió que si el Congreso devuelve la lista, la Corte deberá definir el camino a seguir, lo que podría implicar la apertura de un nuevo concurso que tomaría entre nueve meses y un año. Ese nuevo proceso deberá respetar el derecho de los actuales postulantes a participar nuevamente, según la Convención Americana de Derechos Humanos.