
El otorrinolaringólogo Daniel Ovando advirtió que después de los 55 años los ronquidos “empiezan a dispararse” y que lo más importante es el riesgo cardíaco: “aumenta el riesgo de infartos cardíacos”.
Explicó que el ronquido se origina por la vibración del paladar blando al ingresar el aire, y que aunque no es una enfermedad, cuando se agregan síntomas como cansancio al despertar, bajo rendimiento laboral o accidentes de tránsito, puede haber un problema.
Señaló que “aunque uno se arrulle, el cuerpo no descansa” y se levantará cansado. Recomendó que cualquier persona que ronque, a partir de los 55 años, acuda a consulta médica.