
La presidenta de la República, Laura Fernández, ordenó este lunes la destitución inmediata de 7 directores policiales que no aprobaron la prueba de polígrafo, según informaron las autoridades.
Los funcionarios, que formaban parte de la Fuerza Élite, fueron removidos de sus cargos y la mandataria instruyó una investigación preliminar desde su despacho contra cada uno de ellos.
Las pruebas, aplicadas bajo coordinación de la DIS con apoyo de la empresa IPSC, abordaron temas como vínculos con el crimen organizado, corrupción y filtración de información sensible.
Hasta el momento no se han difundido los nombres de los funcionarios removidos ni los resultados obtenidos en el detector de mentiras.