
Esteban Bermúdez, profesor de Ciencias Actuariales de la UCR, define esta carrera como una de las más apetecidas y mejor remuneradas en el mercado laboral costarricense.
Esta carrera, que tiene apenas 25 años de existir en el país, forma profesionales con una sólida base matemática y estadística para medir riesgos financieros.
El académico explicó que los actuarios, quienes son contratados por aseguradoras, fondos de pensiones y bancos, son esenciales para calcular desde las tarifas del marchamo hasta la sostenibilidad de las pensiones.
Esta alta demanda y su especialización explican los atractivos salarios, consolidándola como una profesión con gran proyección y estabilidad.