
La diputada oficialista Pilar Cisneros aseguró que no tuvo ninguna participación en la destitución de Óscar Izquierdo de su puesto en el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA), luego de que surgieran cuestionamientos y señalamientos públicos en su contra tras conocerse la salida del diputado del PLN, quién tenía una plaza en dicha entidad.
Según afirmó, la institución es autónoma y no recibe órdenes del Poder Ejecutivo, por lo que rechazó cualquier vínculo con la decisión.
Cisneros explicó que el despido responde a un proceso de reestructuración parcial que actualmente impacta a 3 dependencias: cooperación internacional, tarifas y contraloría de servicios. Indicó que existe un estudio técnico que respalda estos cambios, el cual fue ratificado por el MOPT y MIDEPLAN, y aseguró que Izquierdo conocía el documento desde diciembre del año anterior.
Asimismo, señaló que AyA intentó notificar al exfuncionario en varias ocasiones, tanto en el Congreso como en su domicilio, pero que este se habría negado a recibir a los personeros, por lo que finalmente fue informado de su cese mediante Correos de Costa Rica. La legisladora insistió en que la medida no obedece a una revancha política e indicó que ni ella ni el Ejecutivo tuvieron responsabilidad en el proceso.