
El doctor David Villegas, cardiólogo del Hospital San Juan de Dios, explicó que “no todos los infartos son iguales” y que “dependiendo del tamaño de la lesión, de la magnitud, así van a ser las secuelas”.
Señaló que después de un infarto, los pacientes enfrentan no solo complicaciones médicas y anatómicas, sino también psicológicas, con “un número muy importante de pacientes que quedan con verdaderas secuelas psicológicas”.
Relató el caso de un paciente que tras un infarto extenso y 15 días en la unidad coronaria, “cada vez que cierra los ojos en la noche oye los monitores”.
Destacó que en los años 60 la mortalidad por infarto era del 40-50% hasta la creación de las unidades coronarias.