
La psicóloga forense Gabriela Mora explicó que las bandas criminales costarricenses comenzaron a copiar las expresiones estéticas, lenguaje, música y hasta la religión del narcotráfico mexicano cuando Costa Rica se consolidó como corredor logístico entre Colombia y los mercados consumidores de México y Estados Unidos.
Entre 2012 y 2015, cárteles como el de Sinaloa, el Jalisco Nueva Generación y el del Triángulo Dorado optaron por pagar a sus operadores en Costa Rica con el producto cocaína en lugar de dinero, por considerarlo más económico.
Mora diferenció entre narcotráfico milenario y narcocultura, señalando que este último es un conjunto de expresiones que se insertaron en el país a raíz de ese cambio en la forma de pago. Ese fenómeno, según la especialista, provocó que Costa Rica experimentara por primera vez el menudeo de drogas a gran escala.