
Llegó la Hora abordó la pregunta “¿por qué cuesta tanto pedir ayuda?”, con panelistas y televidentes reflexionando sobre el orgullo y el miedo a ser vulnerable.
Un televidente, José Moya, envió un mensaje señalando que “el orgullo y el miedo suelen actuar juntos como mecanismos de defensa.
El miedo a la vulnerabilidad surge al temer el rechazo o el juicio, mientras que el orgullo funciona como una armadura para ocultar inseguridades”. Afirmó que “mostrarte vulnerable no es debilidad, sino un acto de valentía que fomenta conexiones más profundas”.
Los conductores coincidieron en que “alzar la mano es de humanos” y que no aislarse es clave.