
La experta Lizeth Madrigal abordó en el programa los desafíos de las familias reconstituidas, donde se unen dos escenarios familiares previos.
Destacó que el primer paso es que la pareja llegue a acuerdos claros sobre crianza, reglas y horarios, antes de integrar a los hijos.
"Es un error garrafal pretender que la nueva pareja llegue a ocupar el lugar del papá o mamá biológicos; ese lugar ya está ganado y el nuevo debe ganarse el suyo con el tiempo", afirmó.
La comunicación transparente y la paciencia son esenciales para evitar conflictos y no usar a los niños como "estira y encoge".
Madrigal también señaló la importancia de involucrar positivamente a los padres biológicos que no viven en el hogar, respetando su aporte en la crianza. Las familias reconstituidas requieren construir desde cero, con optimismo y esperanza.