
La represión emocional por mandatos de género masculino genera consecuencias directas en la salud cardiovascular, advirtieron el cardiólogo Carlos Brenes y el psicólogo clínico Esteban Carvajal.
El psicólogo explicó que el machismo impone al hombre ser proveedor y callar, pues mostrar emociones se considera debilidad, lo que lleva a acumular sentimientos.
Esta acumulación genera cortisol y estrés que elevan la presión arterial. El cardiólogo comparó los factores de riesgo vascular con conducir a alta velocidad en condiciones adversas: entre más factores existan tabaquismo, presión alta, azúcar, obesidad, sedentarismo, mayor probabilidad de sufrir un infarto o accidente vascular.