
Laura Fernández firmó sus primeros decretos minutos después de asumir la Presidencia, mientras confirmó la continuidad de los integrantes del gabinete ministerial y priorizó varios proyectos legislativos.
Además, la mandataria incluyó iniciativas vinculadas con infraestructura pública y reorganización administrativa que permanecían sin avance en el Congreso.
Sin embargo, la decisión marca el inicio de una agenda enfocada en acelerar trámites estatales y recuperar proyectos detenidos por disputas parlamentarias durante los últimos años.