
El músico Kin Rivera visitó el programa para hablar sobre la relación entre la música, el ritmo y las matemáticas, y realizó un divertido ejercicio con los conductores.
"Todos tenemos aptitudes diferentes; a mí me cuestan las matemáticas, pero la música es súper matemática de otra forma", explicó.
Utilizando maracas y bolillos, propuso crear una "célula rítmica" donde cada participante debía golpear en tiempos específicos (1 y 3, o 2 y 4) mientras contaban hasta 4. El ejercicio evidenció la dificultad de coordinar, generando risas y confusiones. Kim destacó que el ritmo está en el corazón y que tocar en conjunto requiere concentración y práctica. "Cuando uno toca, todos en la banda estamos contando", señaló.
La actividad demostró que, aunque parezca simple, la coordinación rítmica es un desafío que combina destreza mental y física.