
El fiscal José Pablo González Quirós lanzó una contundente advertencia para la temporada turística: acercarse, tocar o alimentar a la vida silvestre en Costa Rica puede significar penas de hasta tres años de prisión.
El representante del Ministerio Público explicó que estas interacciones, muchas veces promovidas por empresas para atraer turistas con selfies, están prohibidas por la Ley de Conservación de la Vida Silvestre.
Además de las sanciones legales, estas conductas provocan enfermedades y alteran el comportamiento natural de los animales. El país alberga el 5% de la biodiversidad mundial y con esta ley busca proteger su tesoro natural de las malas prácticas.