
Costa Rica aspira a retomar de forma cotidiana el trasplante de intestino, un procedimiento complejo que hasta ahora solo se había realizado en unos cuantos casos aislados, según informó José André Madrigal.
El coordinador del programa de trasplantes explicó que además del intestino, un donante fallecido puede aportar corazón, dos pulmones en bloque, dos riñones, hígado, páncreas y tejidos como córneas, piel y hueso.
La lista de espera de pacientes crece constantemente debido a enfermedades crónico-degenerativas como diabetes e hipertensión, principales causas de la enfermedad renal crónica. Madrigal advirtió que el país tiene menos donantes de los necesarios, una experiencia que se repite a nivel mundial.