Entre excremento e inundaciones: así estudian alumnos de Liceo Labrador

Las aulas improvisadas se inundan, no hay electricidad y el olor a excremento de animales es constante.

Los 250 estudiantes del Liceo Labrador en San Mateo, de Alajuela, sufren un calvario diario al recibir clases en un edificio comunal deteriorado desde 2006.

Donde la comunidad esperaba un espacio digno, sus hijos se encuentran con inundaciones, excremento de animales y un olor insoportable.

La situación es crítica este año, ya que el agua del tanque se torna verde e inapta para el consumo, una condición que, según los padres, imposibilita cualquier proceso de aprendizaje digno y seguro para los jóvenes.

Con información del periodista Andrés Vargas.