
La psicóloga Mónica Segura advirtió que en las relaciones de pareja “el problema no es prometer tanto, el problema es no cumplir”, y señaló que las promesas incumplidas generan “un sentido de inseguridad” y la confianza “se empieza a agrietar”.
Explicó que muchas personas usan las promesas “para calmar emocionalmente” a la pareja y evitar un conflicto, sin valorar si tienen “la capacidad de cumplirlo, el tiempo, los recursos”.
Advirtió que “la intención no es suficiente, tiene que estar acompañada con la acción, porque se me vuelve fantasía”.
Señaló que el incumplimiento sostenido genera “frustración, impotencia, enojo” y lleva a una “desconexión emocional”.