
Felipe Botero, jefe de la GI-TOC para la región andina, explicó la metodología del Índice Global de Crimen Organizado, un estudio que evalúa la situación en los 193 países de la ONU.
Detalló que el proceso, que se extiende a lo largo de casi dos años, se basa en la recolección de datos cualitativos y cuantitativos calificados por diversos expertos.
La medición final, que sirve para entender las conexiones transnacionales del delito, analiza simultáneamente los niveles de criminalidad y la capacidad de resiliencia de cada Estado.