
Vilma Delgado, de 26 años limpia de alcohol y drogas, relató en "Llegó la Hora" su historia de superación: desde vivir en los potreros de Tres Ríos desde los 14 años, pasar por las calles de San José en los años 70, caer en el alcoholismo y la drogadicción, hasta casi morir de tuberculosis en el Hospital Blanco Cervantes.
"Dios tenía un ser humano para todos", dijo tras sanarse. Recuperó a sus hijos, compró su casa y hace 14 años trabaja en una fundación ayudando a niñas vulnerables.
"Me dan las llaves, la confianza de cuidarlas, de guiarlas", afirmó. Recibió como regalo una mascarilla de Súper Salón. "Aprendí bastante de maquillaje", comentó.