
La clave fundamental para mejorar la postura en el trabajo es cambiar de posición al menos cada 45 minutos, según la recomendación del fisioterapeuta César Solano.
Este hábito previene que la columna vertebral pierda sus tres curvaturas fisiológicas normales, que se desarrollan desde la infancia y son esenciales para una espalda sana, al permanecer demasiado tiempo en una misma postura incorrecta.
Contrario a la creencia popular, la postura ideal no es estar completamente erguido, ya que esta posición pone todo el peso de la gravedad sobre el cuerpo; en su lugar, se recomienda reclinarse ligeramente hacia atrás para salir de esa línea de fuerza y distribuir mejor la carga.
Aunque las sillas ergonómicas o con buen respaldar son un apoyo valioso, el experto advierte que ninguna herramienta por sí sola prevendrá una lesión si la persona se mantiene estática durante toda su jornada laboral, haciendo indispensable combinar el mobiliario adecuado con pausas activas y movimiento para evitar el dolor postural que, estadísticamente, afectará a más del 80% de las personas en algún momento de su vida.