Cómo las heridas de la infancia moldean la conducta del adulto

Las heridas nacen de los primeros vínculos con las figuras paternas o cuidadores, según la psicóloga Paz Chacón.

Una experta en psicología explicó cómo las heridas de la infancia moldean la conducta del adulto, las cuales surgen a partir de los primeros vínculos con las figuras paternas o cuidadores.

La psicóloga Paz Chacón, en una intervención televisiva, detalló que estas heridas emocionales, que pueden convertirse en traumas según la interpretación que el niño le dé a los eventos, nacen durante la niñez porque los pequeños viven las emociones de forma intensa, son egocéntricos y no saben regular sus sentimientos.

Estas heridas, clasificadas en cinco tipos (rechazo, abandono, humillación, traición e injusticia), generan en la vida adulta lo que la experta llamó "máscaras", es decir, comportamientos de protección que el individuo adopta para ser aceptado o amado, como puede ser el perfeccionismo, el cual podría enmascarar una herida de injusticia.

La especialista enfatizó que el trauma no necesariamente reside en el evento objetivo, sino en la percepción subjetiva que la persona tuvo de él durante su infancia, lo que hace que estas heridas se vuelvan invisibles y operen desde el inconsciente.

Identificar la herida original y la máscara correspondiente, a través de un proceso terapéutico, permite comprender patrones relacionales del presente, como la dependencia emocional en pareja, la cual podría estar vinculada a una herida primaria de abandono.