
La orientadora Carolina Cervantes afirmó que para ayudar a los hijos a tomar buenas decisiones, los padres deben “perder el temor” y entender que el cambio “empieza con nosotros, no con los jóvenes”.
Señaló que “la respuesta concreta es sí” a la pregunta de si hay que dejar que los hijos experimenten, pero advirtió que “es un punto de equilibrio”.
Comparó el proceso con aprender a andar en patines: el adulto pone los patines, muestra cómo se hace y, cuando el hijo se cae, lo levanta y dice “no pasa nada, vamos de nuevo”.