
La exposición de adolescentes a información violenta en redes sociales y comunidades está generando un peligroso patrón de imitación dentro de los centros educativos, advierte el orientador Jeffrey Vargas.
El especialista explica que los jóvenes no distinguen entre ficción y realidad cuando consumen contenido agresivo sin supervisión adulta. Esta conducta por modelaje se manifiesta en amenazas de bomba, tiroteos simulados y actos intimidatorios con armas de fuego.
Vargas concluye que la sociedad entera, no solo el sistema educativo, debe asumir un rol activo en la prevención de estas manifestaciones violentas.