
La misión Artemis II de la NASA enfrentará su momento más crítico durante el reingreso a la atmósfera terrestre, cuando la cápsula alcanzará temperaturas cercanas a los 2500 grados centígrados, aproximadamente la mitad de la temperatura de la superficie solar.
El astrónomo planetario Eric Sánchez explicó que la nave se desprenderá de sus paneles solares y quedará únicamente con una cápsula protegida por un escudo térmico en su base.
Los astronautas viajarán en posición invertida, similar a ir en reversa en un vehículo, mientras la cápsula reduce su velocidad de más de 20.000 kilómetros por hora a unos 300 kilómetros por hora. El escudo térmico está diseñado para ponerse al rojo vivo sin dañar la estructura interna, protegiendo a la tripulación durante el descenso.