
La posibilidad de realizar allanamientos a cualquier hora del día, incluso a la una de la madrugada, ha sido una herramienta útil para el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), según su director encargado, Michael Soto.
Antes de la reforma legal, los delincuentes conocían el horario restringido y se sentían seguros fuera de ese margen, pero ahora las autoridades operan según conveniencia técnica y estratégica. Soto indicó que ya se realizan operativos en fines de semana, Semana Santa y fin de año, sin limitaciones horarias.
Esta flexibilidad permite al OIJ adaptar sus vigilancias y golpear estructuras criminales en momentos inesperados, lo que ha generado resultados parciales en la lucha contra la delincuencia organizada.