Zafarrancho por choque de borrachos

Lo que parecía ser una colisión más de las que a diario causan presas en las calles de nuestro país, por poco termina convirtiéndose en un ring de boxeo en el que la policía tuvo que detener a dos conductores por manejar aparentemente en estado de ebriedad. Se trata de un choque frontal entre una […]

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Lo que parecía ser una colisión más de las que a diario causan presas en las calles de nuestro país, por poco termina convirtiéndose en un ring de boxeo en el que la policía tuvo que detener a dos conductores por manejar aparentemente en estado de ebriedad.

Se trata de un choque frontal entre una motocicleta y un vehículo marca Suzuki Jimmy, de color blanco, a 100 metros del McDonald’s de Caballo Blanco en Cartago, en el carril que va de Paraíso a la Vieja Metrópoli.

Los primeros en llegar fueron los socorristas de la Cruz Roja, quienes le dieron prioridad al motorizado al verlo tirado en la carretera, pero al valorarlo el sujeto dijo que no tenía lesiones, pues solo había sufrido golpes leves y quería arreglar la situación con el chofer del carro.

Sin embargo, el conductor del vehículo lo encaró de buenas a primeras diciéndole que no pensaba llegar a un acuerdo pues iba llamar a la Policía de Tránsito, al tener sospechas de que el motociclista andaba borracho.

Y efectivamente, el hombre de apellido Mata andaba bajo los efectos del alcohol, según confirmaron los oficiales a cargo del incidente, pero eso fue apenas el inicio de lo que terminaría en amago de bronca.

Los oficiales iban a hacer la alcoholemia al chofer del Suzuki, quien se negó diciendo que era su hermana quien iba al volante y la mujer accedió a hacerse la prueba.

Lo que menos se esperaban los hermanos es que la mujer también traía algunos tragos encima, por lo que les hicieron un parte por conducción temeraria y se coordinó con la Fiscalía para pasarlos a indagatoria.

Cuando eso sucedió, los oficiales de Fuerza Pública tuvieron que intervenir, pues empezaron a lanzar improperios entre los involucrados en el accidente al verse envueltos en tan bochornoso hecho.

Una vez controlada la situación, la policía los montó a la perrera, mientras que el sujeto que en un inicio dijo que su hermana manejaba rogaba para que la soltaran ahora diciendo que quien realmente manejaba al momento del choque era él.

Ni el llanto y ni las súplicas hicieron que se diera marcha atrás, pues la fiscal ya había dado la orden de la detención por el testimonio que el sujeto, cuya identidad no trascendió, había dado.

Lo más curioso fue que minutos antes de todo el alboroto, el conductor del Suzuki había indicado al INS que él conducía y al llegar el tránsito cambió la versión.

La Policía de Tránsito confirmó que Mata, además de ir ebrio, no tenía licencia para conducir.