“Yo quería ser un hombre normal”

Johnny Javier Brenes es un valiente agricultor de Guácimo que cuando tenía 26 años enfrentó un cáncer de pene que lo dejó vivo, pero con una amputación que le trajo muchos problemas psicológicos, sin embargo la seguridad social le permitió una reconstrucción de su miembro que le ayudará a sentirse mejor. El Periódico de Más […]

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Johnny Javier Brenes es un valiente agricultor de Guácimo que cuando tenía 26 años enfrentó un cáncer de pene que lo dejó vivo, pero con una amputación que le trajo muchos problemas psicológicos, sin embargo la seguridad social le permitió una reconstrucción de su miembro que le ayudará a sentirse mejor.

El Periódico de Más Venta en Costa Rica lo entrevistó en su cama de hospital donde convalece luego de una cirugía de 10 horas, en la que se tomó parte de su antebrazo derecho para reconstruir la zona amputada hace 20 años.

\”Dolor no tengo, aquí estoy sentado en una silla viendo tele, lo que me siento es un poco maltratado porque son varias partes donde me extrajeron piel\”, afirmó el paciente quien fue visitado ayer por su esposa Lorna Molina y su hijo mayor Deivid.

Durante 20 años Johnny sufrió en silencio la amputación de su miembro masculino y asegura que a pesar del apoyo de su esposa y familia siempre se sintió mal. 

En octubre pasado cuando se dio cuenta por las noticias de que existía la cirugía de reconstrucción en el Hospital México se acercó y pidió ayuda; hoy se convierte en el segundo caso que se realiza en el país.

Brenes fue operado la semana pasada por un equipo liderado por el cirujano reconstructivo Carlos Centeno y el urólogo Danilo Garzona.

\”Yo les digo a los hombres que tienen un problema como el mío que no se aflijan y que se sometan a esta operación que le cambia la vida a uno\”, expresó este agricultor que se gana la vida en una piñera de Guácimo. 

 

GRACIAS A LA MICROCIRUGÍA

 

Según explicó el cirujano reconstructivo Carlos Centeno, el procedimiento fue posible gracias a la utilización de técnicas de microcirugía con microscopio, que permiten tomar un colgajo (tejido vivo separado de su lecho con el que mantiene una conexión) del brazo del paciente, que además lleva nervios, músculo, arteria y venas. 

\”Con este colgajo se formó el nuevo pene, incluida una nueva uretra para que el paciente pueda orinar, y una vez construido se implantó en la zona donde se ubicaba su miembro original\”, detalló Centeno.

La microcirugía permite la manipulación (corte e implante) de venas, arterias y nervios, es decir de vasos de menos de 0,5 mm de grosor, subrayó el cirujano, quien realizó la especialidad en México. 

De acuerdo con el especialista, el nuevo miembro no tendrá función eréctil y según sea la evolución de don Johnny, en un periodo de 6 meses a 1 año se le podrá colocar una prótesis o dispositivo que permitirá el endurecimiento del pene, haciendo que pueda retomar su actividad sexual.

En el Hospital México se realiza cada dos meses una operación por cáncer de pene y los expertos recomiendan que ante cualquier anomalía el paciente recurra al médico. 

CÁNCER DE PENE

 La falta de higiene en hombres no circuncidados puede aumentar el riesgo de desarrollar el tumor, el cual es calificado de \”extraño trastorno\”, al destacar que aún se desconoce la causa exacta de esta enfermedad. Los varones que sufren de fimosis, estrechez del prepucio que impide descubrir el glande por completo, también pueden ser proclives a padecer cáncer de pene.

 
Agréganos en Google News