¿Y el dólar cuándo va a bajar?

El dólar parece decidido a subir al igual que la gasolina, sin escatimar en cómo está golpeando a los hogares costarricenses y es que ya llegó a los ¢680 por cada unidad de esta divisa. Quizá a muchos no les parezca tanto, sin embargo, cuando hacemos cálculos, en el último mes ha aumentado ¢21 y, […]

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El dólar parece decidido a subir al igual que la gasolina, sin escatimar en cómo está golpeando a los hogares costarricenses y es que ya llegó a los ¢680 por cada unidad de esta divisa. Quizá a muchos no les parezca tanto, sin embargo, cuando hacemos cálculos, en el último mes ha aumentado ¢21 y, si revisamos desde que inició el año, este ya suma ¢36 más que cuando terminó 2021. 

Quienes no compran materiales en dólares o no tienen préstamos en esta moneda extranjera, que sin embargo cuenta con gran presencia en el país, no pueden dimensionar el gran daño que están provocando estos aumentos y es que para alguien que mantenga un crédito en dicha divisa los incrementos podrían significar el pago de hasta ¢25 mil adicionales. 

Si nos ponemos a hacer cálculos un poco más profundos, esto representaría, por ejemplo, la carne de una semana, bueno, eso sin comprar caprichos, o puede tratarse del dinero para asistir a una cita médica o adquirir medicinas. 

Al menos 760 mil hogares tienen préstamos en dólares y se están viendo cada vez más golpeados y lo peor de todo es que no se ve la luz al final del túnel pues tienen meses de andar pagando cada vez un poquito más con cada hoja que se arranca al calendario. 

Esto quiere decir que, si a estas personas su salario les alcanzaba apenas, ahorita posiblemente muchas estarán dejando de comprar cosas o no serán capaces de honrar otras deudas para hacerle frente a estos préstamos y si estaban entre quienes hacían ahorros a este paso resulta muy probable que ya se les esté consumiendo lo que tenían guardado. 

Mientras esto ocurre, las autoridades hablan de reactivación económica como si se tratara de apretar un botón o irse a tomar café, sin embargo, en la realidad eso no se ve reflejado en la economía costarricense, pues muchas son las empresas que mes a mes se la ven de cuadritos para afrontar los pagos que tienen porque estos son en dólares y lo peor de todo es que muchas materias primas se venden en esta moneda, así que no pueden dejar de adquirirla porque si no les resulta imposible operar. 

A como está la economía, el alza del dólar también da una estocada a quienes deben importar materias primas, pues tendrán que desembolsar más dinero por los artículos que compren y les corresponderá seguir cobrando lo mismo por su producto final.

Lamentablemente, la economía venía mal desde el año pasado, muchos vieron cómo sus sueños se truncaron y tuvieron que bajar las cortinas de sus locales para buscar un negocio alterno, así como el modo de ganarse el sustento diario.

El hecho de que el precio del dólar ya esté sobrepasando los ¢680 por unidad hace que a más de uno se le pare la peluca, porque unos siguen con problemas de empleo, a otros ya los desbordan las deudas y algunos, por más que cuenten chuminos, los números no les dan para hacerles frente a sus compromisos.

Preocupa que actualmente el precio esté incluso por encima de lo que se perfiló en enero, ya que esto, aparte de afectar a quienes tienen deudas en dólares, también constituye un golpe muy fuerte para los importadores y ni qué decir del precio de los combustibles, que ya están a punto de no poder pagarse.

Tanto es así que muchos, en un futuro cercano, tendrán que decidir si sacar el carro y echarle gasolina restringiéndose en otras áreas o andar en bus para de esta manera poder seguirle haciendo frente a las necesidades, sin importar que podrían contagiarse de coronavirus y asumir otros riesgos del transporte público pese a contar con vehículo particular.

Debido a estas circunstancias, muchas personas no pueden hacer frente a sus compromisos de préstamos, pagos de las cuotas del carro o casa por falta de dinero.

Es preocupante que el dólar sobrepase los ¢600, su punto más alto desde 2017, precisamente en un momento cuando muchos raspan la olla para pagar lo que deben.

Esperamos que las autoridades encuentren una solución al problema y sobre todo que la situación internacional mejore porque, si seguimos a este paso, el precio del dólar va a dejar a más de uno en la bancarrota.