“Voy a estudiar de noche y trabajar de día”

“Un día les dije a mi padre y a mi madre: \’Voy a estudiar de noche y trabajar de día\’”, recordó José Manuel Araya, fundador de Manza Té, luego de ver la cosecha de la planta que sembró hace 36 años. Son muchos los sentimientos que alberga en su negocio, felicidad, tristeza, impotencia y hasta […]

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“Un día les dije a mi padre y a mi madre: \’Voy a estudiar de noche y trabajar de día\’”, recordó José Manuel Araya, fundador de Manza Té, luego de ver la cosecha de la planta que sembró hace 36 años.

Son muchos los sentimientos que alberga en su negocio, felicidad, tristeza, impotencia y hasta decepción. “En 1999 la planta se quemó en su totalidad, perdimos todo y en unión familiar tuvimos que volver a levantar todo”, enfatiza Wendy Araya, su hija y gerente general. 

Las declaraciones las dan ambos luego de anunciar que la planta de producción en Tirrases de Curridabat tuvo una ampliación de 1.455 m2, valorada en $2 millones (¢1.100 millones). 

En el acto inaugural se contó con la presencia de varias personalidades políticas, pero lo que más resaltó fue el orgullo de Wendy Araya reflejado en las lágrimas que no pudo contener.

“Hoy como representante de la segunda generación ratifico el compromiso de seguir construyendo para que esta empresa siga siendo una de las empresas líderes de Costa Rica”, declaró. 

Con las mejoras en la infraestructura la planta queda con la capacidad de envasar infusiones con características de sabor y textura especiales, que prometen dar al consumidor nuevas experiencias al paladar. Hay otra máquina que permite empacar los productos en un sobre con una barrera para proteger el contenido de la humedad y las condiciones del clima tropical. 

Tanto Araya como su hija confirmaron que la compañía cuenta con presencia en toda Centroamérica y apunta al mercado suramericano, por lo que no descarta la producción de mate.