Voraz incendio deja sin techo a 24 personas

La angustia se reflejó en las caras de afectados y vecinos del sector de Santa Teresita de Tirrases, en Curridabat, al ver arder sus viviendas, luego de que un presunto cortocircuito generara una chispa que al parecer provocó que el lugar se rodeara de fuego, reduciendo a cenizas todo a su paso. Las humildes viviendas […]

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La angustia se reflejó en las caras de afectados y vecinos del sector de Santa Teresita de Tirrases, en Curridabat, al ver arder sus viviendas, luego de que un presunto cortocircuito generara una chispa que al parecer provocó que el lugar se rodeara de fuego, reduciendo a cenizas todo a su paso.

Las humildes viviendas de madera y zinc no soportaron el feroz incendio que logró consumir por completo una de ellas y comprometer a otras tres, ubicadas a 100 metros sur del mercado local.

Según se supo, en el sector se había ido la luz, un par de minutos después, la energía volvió y con ella se presentó la tragedia.

Luz Santamaría, la propietaria de la vivienda consumida en su totalidad, informó a DIARIO EXTRA que había salido muy temprano a su trabajo, “llegué a mi trabajo y me llamó mi hija asustada que la casa se estaba quemando, una tragedia; por lo menos mis hijos pudieron salir con mi nieto porque el fuego empezó por el centro de la casa. Mi hija dice que se fue la luz y al momento de llegar se escuchó como un bombazo, tuvo que ser un circuito cuando la luz se fue”.

En su vivienda habitaban 5 miembros de su familia, entre ellos un menor de edad, “lo perdí todo, ya no quedó nada allí, solo volver a empezar de cero, pero lo importante es la vida y que mis hijos y mi nieto están bien”.

 

RÁPIDA ACTUACIÓN

 

Warner Rodríguez, jefe de la Estación de Bomberos de Desamparados, se encargó del control del siniestro, y aseguró que “al llegar encontramos dos casas de habitación, totalmente con fuego, empezamos a ubicar las mangueras para evitar la propagación a otras viviendas, culminando con daño total en una y parcial en dos más. Gracias a Dios no tenemos ninguna afectación de ninguna persona”.

Para la atención del siniestro se contó con 4 unidades extintoras y más de 15 funcionarios que no dudaron en adentrarse al infierno para controlarlo rápidamente y apagar los pequeños focos que pudiesen complicar la situación, “procedimos con la remoción de escombros, para apagar focos pequeños, y que no representen peligro, son dos casas de madera, por lo que el fuego se expandió con mayor facilidad”.

Elizabeth Villegas habita la vivienda junto a donde se originó el siniestro, dice que es un milagro que todos estén a salvo, “pasamos momentos muy difíciles, pero gracias a Dios estamos bien, les agradezco mucho a los vecinos que nos ayudaron a sacar las cosas, porque si no, todo lo hubiésemos perdido”.

Por su parte Virginia Fernández Fernández externó, “yo estaba durmiendo, se quemó el cuarto, la cocina y el cuarto de pilas”. Agrega que: “nada se pudo sacar, lo perdí todo”.

 

BUENOS

VECINOS

 

En la calle quedaron muebles, cocinas, refris, televisores, alimentos y otros objetos que los vecinos lograron sacar antes de que el fuego los alcanzara. La acción comunitaria marcó una gran diferencia.

Luz agradeció la colaboración de los vecinos que permitieron rescatar con vida a sus hijos, su nieto y su mascota, una perrita llamada Princesa que corría desesperada por el lugar.

Santamaría cierra sus ojos y le brotan lágrimas al ver el esfuerzo de tantos años consumido por las llamas, “Con Dios primeramente saldremos adelante y a la ayuda de los vecinos que aquí todos ayudan, eso es lo bueno de Tirrases, la gente es muy buena, así que no pierdo las esperanzas”.

Esta misma opinión tiene Virginia Fernández Fernández, “gracias a los vecinos no pasó a mayores”.

 

ALBERGUE

 

Estas familias serán trasladadas a un albergue. Santamaría explica que, aun cuando tiene familia en otra provincia, “allí no cabemos”. Pide ayuda a las autoridades gubernamentales, “una casa, para comenzar de cero, yo tenía casi 30 años viviendo aquí, pero poco a poco nos vamos a ir levantando, si Dios lo permite, estamos vivos y eso es lo más importante”.