¿Volcanes con fronteras?

Últimamente me he estado preguntando ¿qué sucede en nuestro querido país? En el cual, aunque hay dificultades de todo tipo, siempre y de alguna forma tenemos éxitos en algunas disciplinas. Si no me falla mi información a nivel internacional, estamos dentro de los países con más sismicidad en el mundo. En proporción a nuestros kilómetros […]

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Últimamente me he estado preguntando ¿qué sucede en nuestro querido país? En el cual, aunque hay dificultades de todo tipo, siempre y de alguna forma tenemos éxitos en algunas disciplinas.

Si no me falla mi información a nivel internacional, estamos dentro de los países con más sismicidad en el mundo. En proporción a nuestros kilómetros cuadrados de territorio, tenemos un gran número de volcanes, que son los más voluminosos de la Región Centroamericana.

Resulta que en los últimos años se han registrado muestras de competencia desleal en los organismos que financiamos todos los contribuyentes a través del Estado.

En la Red Sismológica Nacional, dependiente de la Universidad de Costa Rica (Escuela de Geología) y del ICE, removieron y despidieron a cuatro excelentes jóvenes vulcanólogos. Incluso antes de eso les prohibieron dar declaraciones a los medios de comunicación.

El caso más sonado es el de Gino González Ilama. El cual, pese a que fue reinstalado por un organismo pertinente de la UCR, la Universidad lo despidió y actualmente el caso se ventila en los Tribunales de Justicia. 

Resulta que en la mayoría de los países desarrollados, aun siendo marcadamente neoliberales, desarrollan y crean programas de capacitación y desarrollo para científicos jóvenes.

En nuestro estimado y subdesarrollado país, apenas un muchacho (a) joven, inquieto (a), audaz, se dedica a la investigación y además escribe, hace declaraciones y aparece en los medios de comunicación, les cae encima de inmediato la casta de vacas sagradas que ostentan el monopolio de “la ciencia”. 

La pregunta que me hago ¿Por qué los estudiantes, ahora profesionales, son al día de hoy cuestionados por sus antiguos profesores?

Parece que esos personajes se escudan entre ellos para seguir aparentando que son los únicos que saben y pueden opinar.

¿De qué sirven entonces los cursos y visitas a terreno que estos jóvenes han realizado en Europa, América, Asia, África y Oceanía? Varias de estas investigaciones y cursos han sido apoyados por la prestigiosa Agencia de Cooperación Internacional de Japón. 

Me contaba uno de estos muchachos que, incluso, se han hecho algunas gestiones solapadas para prohibirles el ingreso a los Parques Nacionales.

En el momento preciso que varios jóvenes emprendedores crean una organización sin fines de lucro llamada “Volcanes Sin Fronteras”, aparecieron los caciques históricos, tratando que sean volcanes con frontera. El lema es “o nosotros o nadie”. Resentimiento, envidia, mediocridad y mente estrecha.

Qué más natural y creativo que aprender de los otros, intercambiar información, experiencias, investigación con países hermanos de América y del mundo. Esos son “Volcanes Sin Fronteras”.

Hemos sido informados desde hace mucho tiempo de los daños que pueden producir las erupciones. Han muerto en el mundo humanos, animales y vegetación por consecuencia de piedras, gases y lava. Por otra parte, los terremotos, tsunamis y deslaves, han producido increíbles tragedias en todo el mundo. 

Basta con ingresar a la página de Volcanes Sin Fronteras para enterarse de los trabajos e investigaciones de estos novatos científicos, siendo reconocidos a nivel nacional e internacional. Diario Extra, Canal 7 y Amelia Rueda.com son medios que constantemente aprovechan sus trabajos. 

Volviendo a nuestro país, debemos solicitar a la Comisión Nacional de Emergencia, que también funciona con los recursos del pueblo costarricense, que no discrimine. Hay que escuchar todas las opiniones e investigaciones de los científicos nacionales y extranjeros, eso es “ciencia”. Queremos un país más democrático y, en este caso, un país con Volcanes Sin Fronteras. No privaticemos la ciencia y que solo un grupo de personajes sagrados determinen quién puede investigar y emitir declaraciones.

 

*Editor