
Mientras la esposa de Badilla, la periodista Fabiola Herra con la que tiene dos hijas, viajaba desde Alemania devastada por haber perdido un vuelo en el último momento y saber que no podía llegar a tiempo al funeral; Vivian Campos, novia del exmorado (por la cual dejó el nido para perseguir su nuevo proyecto de vida), no habló con la prensa y más bien salió corriendo tapada, custodiada por varias damas, posiblemente familiares que la escoltaron hasta un parqueo. Nacen las grandes preguntas: ¿por qué la familia no paró el entierro de Gabriel a sabiendas de que su esposa no podía llegar a tiempo? ¿Qué tipo de relación existe entre la periodista y la familia?