Violencia en casa facilita reclutamiento juvenil para el crimen organizado

Especialistas emiten recomendaciones para mitigar situación

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La violencia temprana en el hogar, los modelos familiares negativos y la falta de supervisión digital son factores que, según el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), facilitan que adolescentes sean captados por el crimen organizado a través de economías ilícitas que van desde el microtráfico hasta encargos violentos.

Un equipo interdisciplinario de psicología, sociología e investigación operativa de la Policía Judicial explicó cómo la violencia temprana, los modelos familiares y la falta de supervisión digital facilitan que menores sean reclutados.

La socióloga María José Rodríguez destacó que la validación social hoy se asocia a teléfonos y ropa de marca, lo que abre espacio a ofertas de “plata fácil” cuando la familia no conversa ni guía. 

El psicólogo Cristian Mora recordó que el cerebro adolescente es inmaduro en su control de impulsos, lo que aumenta la vulnerabilidad a dinámicas grupales.

Por su parte la investigadora Rosa Emilia Díaz alertó que el grooming y el sexting se repiten con frecuencia en colegios.

“Tras las charlas, estudiantes nos buscan en privado para contar lo que no se atreven a decir en casa”, indicó.

El OIJ recordó que en Costa Rica la edad de imputabilidad penal juvenil es de 12 años y que producir, difundir o almacenar material de abuso sexual infantil constituye delito, incluso cuando se trate de noviazgos entre adolescentes.

Los especialistas coincidieron en que la mejor defensa inicia en el hogar, con comunicación abierta, escucha activa y confianza. 

“No es cierto que por ser madre o padre ya conocemos a nuestros hijos; hay que dedicar tiempo a preguntar y a entender sus mundos”, señalaron.

Entre las señales de alerta que las familias deben atender figuran cambios bruscos de amistades, dinero o artículos nuevos sin explicación, lenguaje de “trabajos” con pagos rápidos, ausencias reiteradas a clases y mayor secretismo con los teléfonos.

El OIJ insistió en que no se debe minimizar ni negar estas conductas, sino abordarlas con apoyo profesional y claridad sobre los riesgos legales. 

También recordó la línea confidencial 800-800-0645 y el WhatsApp 8800-0645 para reportes anónimos, además del correo [email protected] para solicitar charlas en centros educativos.

“Los niños no siempre escuchan a los mayores, pero nunca fallan en imitarles”, resumió Mora quien además hizo un llamado a que los adultos sean ejemplo de conductas sanas y coherentes.

Lo que funciona en casa

• Escucha que cree y acompaña. “Cuando una hija cuenta un abuso y no le creen, la revictimizan. Mejor decir: ‘Gracias por confiar, veamos juntas qué sigue’”, planteó Mora.

• Autoridad que guía, no que humilla. “Ser ‘mejor amigo’ confunde roles. Educar implica límites claros, afecto y conversación diaria”, añadió.

• Desnormalizar la violencia. Rodríguez pidió revisar frases heredadas (“la letra con sangre entra”): “No educamos a golpes; educamos con ejemplo y coherencia”.

Sobre las leyes del país

• Edad de imputabilidad penal juvenil: 12 años.

• Delitos digitales con menores: producir, difundir o almacenar material de abuso sexual infantil constituye delito, incluso entre novios adolescentes.

Señales de captación

• Cambios bruscos de amistades, secretos sobre salidas y chats.

• Dinero, ropa o gadgets nuevos sin explicación.

• Lenguaje de “trabajos” con pagos rápidos, códigos o “favores”.

• Ausencias a clases, caída del rendimiento y conductas más agresivas.

• Hipervigilancia con el teléfono y miedo a que revisen sus mensajes. 

¿Cómo cortar el enganche?

1. Abrir la conversación sin amenazas: qué viste, qué te ofrecieron, por qué te atrajo.

2. Nombrar el riesgo (uso, transporte, “encargos”, sextorsión) y el delito asociado.

3. Trazar un plan: bloquear contactos, guardar evidencias, denunciar con adultos de confianza.

4. Buscar apoyo profesional (psicología educativa/comunal) y redes institucionales.

¿Qué no hacer?

• Minimizar: “son etapas”, “solo es un chat”.

• Exponer en público o humillar en casa o redes.

• Negar ayuda por “vergüenza”.

• Entregar el manejo a terceros sin acompañamiento.

Rutas de prevención y denuncia

• Línea confidencial del OIJ: 800 800 645

• WhatsApp OIJ: 8800 645

• Charlas en centros educativos: escribir a [email protected] para coordinar con el equipo de proyección social.