Violencia conyugal

Es triste saber de relaciones interpersonales que se presentan en muchos hogares. Cónyuges que no se respetan y su trato no es el mismo de cuando se era novio. Esta situaciones se dan a nivel verbal, cuando el lenguaje utilizado para la comunicación con el cónyuge es hiriente, vulgar y humillante, como si se tratara de una relación entre amo y esclavo.

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Es triste saber de relaciones interpersonales que se presentan en muchos hogares. Cónyuges que no se respetan y su trato no es el mismo de cuando se era novio. Esta situaciones se dan a nivel verbal, cuando el lenguaje utilizado para la comunicación con el cónyuge es hiriente, vulgar y humillante, como si se tratara de una relación entre amo y esclavo.

 

En el desenvolvimiento de la vida conyugal, se presentan desacuerdos, malos entendidos, opiniones opuestas. Lo importante en la pareja es aprender cada día a convivir, a solucionar los desacuerdos y conflictos, elementos que van debilitando la armonía y felicidad conyugal.

 

La pareja debe de manejar adecuadamente los momentos difíciles, de lo contrario la unidad y el amor entran en crisis.

 

Algunas veces el conflicto proviene del modo de ser personal. Cada persona tiene una forma de ver la vida, de compartir y de analizar diferentes realidades. Se dan casos en los cuales hay situaciones o hechos que no son compartidos por los cónyuges, provocando conflictos que a su vez generan desacuerdos, tensiones y violencia entre ellos.

 

Hay parejas que buscan solucionar los conflictos utilizando la violencia, están muy equivocados, porque a través de conductas que agravan los hechos, se refleja más la violencia y ridiculiza al otro cónyuge. 

 

La pareja debe estar dispuesta siempre al diálogo; expresar con claridad sus opiniones para evitar situaciones que puedan disgustar o al cónyuge.

 

En la vida conyugal no hay ganadores ni perdedores. Cuando hay necesidad de ceder, cambiar o aceptar el error, se debe hacer sin pensar que se ha perdido o ganado la batalla. 

 

Al conversar con el Dr. Rolando Ramírez Gutiérrez, médico psiquiatra y psicólogo de la Caja Costarricense de Seguro Social, me indica que, la violencia conyugal se da de manera cíclica. Este ciclo tiene 3 fases: una primera fase de acumulación de tensión, una segunda fase de explosión o episodio agudo de golpes y una tercera fase llamada «Luna de miel» o «calma amante». Fase 1, Acumulación de tensión: En ésta se produce una sucesión de pequeños episodios que llevan a roces permanentes entre los miembros de la pareja con incremento de la ansiedad y hostilidad. En un primer momento generalmente es sutil y toma la forma de agresión psicológica, posteriormente aparece la violencia verbal que viene a reforzar la agresión psicológica. El agresor insulta y denigra a la víctima. A continuación comienza la violencia física, empujones y cachetadas. etc. Fase 2, Episodio agudo de golpes: Esta fase se caracteriza por la descarga incontrolada de las tensiones que se acumularon durante la fase 1. La pérdida del control y el grado de destrucción diferencian al incidente agudo de golpes de los incidentes de golpes menores de la primera fase. Fase 3, «Luna de miel»: En esta fase se produce el arrepentimiento y la demostración de afecto de la persona golpeadora. Esta sabe que ha ido demasiado lejos e intenta reparar lo hecho. La tensión acumulada en la fase 1 y disipada en la fase 2, desaparece. En esta fase la persona golpeadora se comporta de manera encantadora y constantemente cariñosa. En caso de la mujer, elige creer que la conducta que observa durante la fase 3 le muestra su verdadero marido. Debido a que la recompensa por estar casada o en pareja se da en esta fase, esta es la etapa en la que le es más difícil tomar la decisión de terminar con la relación.

 

Agrega el Dr. Ramírez que en las relaciones de pareja va a oscilar generalmente entre los espacios íntimos y los espacios personales, la aceptación de parte de ambos de estos espacios y la capacidad de expresar los sentimientos de manera libre permitiendo una fluidez de comunicación y de negociación entre ambos van a nutrir el destino de la pareja. 

 

Les recomiendo leer de DIARIO EXTRA: “En violencia doméstica se debe escuchar al hombre y a la mujer”. Edición del 2 de diciembre de 2014

 

 *Exjuez de la Repúlica