Violencia amenaza niños costarricenses

Pese a que los niños deberían ser la población que goce de mayor protección, están siendo víctimas de delitos y atropellos a sus derechos, así consta en un diagnóstico realizado por la Fiscalía Adjunta de Atención de Hechos de Violencia en Perjuicio de Niñas, Niños y Adolescentes (FANNA).   Rocío De la O Díaz, fiscala […]

Pese a que los niños deberían ser la población que goce de mayor protección, están siendo víctimas de delitos y atropellos a sus derechos, así consta en un diagnóstico realizado por la Fiscalía Adjunta de Atención de Hechos de Violencia en Perjuicio de Niñas, Niños y Adolescentes (FANNA).  

Rocío De la O Díaz, fiscala adjunta de ese despacho, y Floribeth Rodríguez Picado, fiscala coordinadora, revelaron los hallazgos del diagnóstico que se efectuó a partir de la creación de la FANNA, en mayo del 2020.

Dentro de ellos se encuentra que los perpetradores de abusos, negligencia o violencia en contra de los menores son cometidos, en su mayoría, dentro del núcleo familiar, por padres, madres, padrastros, madrastras o familiares cercanos.

“Por lo general, las niñas y niños, sobre todo los más pequeños que están en su hogar, si son víctimas de delitos son por sujetos activos que están en su misma casa; pero también, eso se puede trasladar a personas cercanas, que no necesariamente están en el hogar, pero que sí tienen una relación con la familia, como los vecinos, una persona cuidadora, a veces en las escuelas o colegios también se dan situaciones”, explicó la fiscala De la O.

Estos riesgos a los que se exponen los menores de edad no hacen distingo entre condiciones socioeconómicas, pues las causas de delitos contra esta población se presentan en todos los estratos sociales.

“Maestras y maestros deben estar atentos a las niñas y los niños; observen su comportamiento, puede haber un cambio, que un día llegue con un ojo golpeado, o que una persona que nunca utilizaba suéter use uno durante toda una semana; o que se aísle, que no quiera hablar con nadie, no quiera jugar; todas estas situaciones podrían decir que algo está sucediendo”, acotó Rodríguez.

Para denunciar estos hechos violentos se puede acudir o llamar a la Fiscalía, la delegación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Fuerza Pública o Patronato Nacional de la Infancia (PANI) más cercano.

Puede llamar al sistema de emergencias 9-1-1 o a la línea confidencial del OIJ 800-8000-645.

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