Violador en serie pide ir a ducha para fugarse

El violador en serie que habían detenido en Sarapiquí, Heredia, logró escapar de la delegación local del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) haciendo un hueco por el cielorraso de una ducha a la que minutos antes solicitó ir alegando un problema de salud. El sujeto se apellida Castro Núñez, tiene 29 años y los investigadores […]

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El violador en serie que habían detenido en Sarapiquí, Heredia, logró escapar de la delegación local del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) haciendo un hueco por el cielorraso de una ducha a la que minutos antes solicitó ir alegando un problema de salud.

El sujeto se apellida Castro Núñez, tiene 29 años y los investigadores de Sarapiquí lo detuvieron el 1 de marzo como sospechoso de participar en al menos siete casos de violación, todos ocurridos en la comunidad de La Victoria en Horquetas, entre julio de 2020 y enero de 2021.

Walter Espinoza, director general del OIJ, explicó que este sujeto se mantenía recluido en las celdas judiciales y a las 6:15 p.m. manifestó a los agentes que estaba sufriendo un problema de salud, que debido a esto requería utilizar la ducha, misma que está dentro de las instalaciones de la delegación, pero adyacente a las celdas, no dentro de estas.

Fue en ese momento cuando los investigadores lo trasladaron y aprovechando que se quedó a solas el supuesto violador hizo un hueco en el cielorraso por el que logró escapar.

“El sujeto fue ingresado a la ducha y aprovechó que la estructura del edificio es relativamente vieja y relativamente inidónea para la contención de personas para hacer una especie de fuga rápida y eso pues evidentemente fue lo que al final de cuentas detonó su salida del sitio”, detalló.

Al notar que pasaba el tiempo y Castro no salía, los judiciales hicieron el respectivo ingreso, momento en que se percataron de que había escapado. Inmediatamente dieron aviso al Ministerio de Seguridad Pública para iniciar un amplio operativo de búsqueda.

Desde ese momento agentes judiciales de Sarapiquí, Heredia, Pococí, en conjunto con el Grupo de Apoyo Operacional (GAO) y Fuerza Pública, se mantienen realizando múltiples operativos para tratar de ubicar al sospechoso.

 

SOLICITARON TRASLADO

 

Un día después de ser detenido, el 2 de marzo, a Castro lo presentaron en una audiencia ante el Juzgado Penal donde le impusieron la prisión preventiva como medida cautelar.

De acuerdo con Espinoza, tras confirmarse que el sujeto debía pasar los siguientes meses en prisión, realizaron el respectivo trámite ante el Ministerio de Justicia y Paz para que lo remitieran a una cárcel, sin embargo tras cinco días el traslado no se había efectuado.

“De manera constante, diaria y ordenada se ha solicitado por parte de la policía judicial su ingreso a Adaptación Social, toda vez que las instalaciones, estructura y posibilidades que tienen las celdas administrativas que pertenecen al Ministerio de Justicia son ostensiblemente mejores que las del OIJ”, acotó.

Consultados al respecto, en la oficina de prensa de Justicia y Paz informaron que el martes a las 6 p.m. en Adaptación Social recibieron una orden de ingreso a nombre de Castro y en el documento les consignaron que la peligrosidad era baja.

Además, añadieron que el sospechoso contaba con una orden sanitaria de cuatro días de aislamiento por sospechas de Covid-19, pero aseguraron que lo que dificultó el traslado habría sido una petición para que no se le remitiera a ninguna prisión de Alajuela o Pococí.

“Mientras se procedía a preparar el ingreso, el día jueves ingresó una solicitud de un juez penal y un defensor público para que la persona no fuera ingresada a ninguno de los CAI del Complejo Occidente, en Alajuela, o Pococí. Eso complicó la ubicación, pues tres de los centros del Complejo Occidente están previstos para la recepción de nuevos ingresos. Cabe destacar que la semana anterior, 150 personas que estaban en celdas judiciales fueron reubicadas en centros penitenciarios”, manifestaron.

 

MODO DE OPERAR

 

El día de la detención de Castro, en la policía judicial manifestaron que para operar y cometer las violaciones este sujeto selecciona viviendas con accesos vulnerables, principalmente las que mantienen abiertas sus puertas o ventanas.

Tras ubicar alguna con estas características, al parecer Castro ingresaba y mediante la violencia reducía a la impotencia a quienes estuvieran dentro, posteriormente cometía los actos sexuales.

Los investigadores también determinaron que el sospechoso una vez cometidos los delitos sexuales en apariencia permanecía dentro de las casas varias horas y cuando se iba a retirar sustraía artículos de valor.

Los casos con que lo relacionan ocurrieron el 27 de julio de 2020; el 1 y 9 de diciembre de 2020; el 2, 21 y el 23 de enero de 2021, en este último día fueron dos las violaciones.

“Todos los hechos ocurrieron en horas de la madrugada, este sujeto solía cambiar de domicilio de manera constante para evitar que pudiese ser ubicado por las autoridades y para diluir su rastro, sin embargo su manera de operar, la gran colaboración de las víctimas y apoyo del Ministerio Público en el proceso de investigación permitieron obtener una conclusión que probablemente va a ser aceptada en un eventual juicio”, comentó Espinoza.

Agregó que el día de la captura a Castro lo sorprendieron en la vía pública cuando realizaba una diligencia judicial en el centro de Sarapiquí y, pese a que en ese momento no le ubicaron ninguna evidencia, durante la investigación se definieron comportamientos, patrones y condiciones que desde la perspectiva criminal permiten afirmar que hay una manera de ejecución homogénea.

“Esto se va a unir a estudios y análisis pendientes de ejecutar, sobre todo en el tema de ADN, a reconocimientos que están en proceso y algunos ya ejecutados para redondear el caso y lograr que cuando un tribunal de juicio se manifieste respecto a la responsabilidad de este sujeto, cuente con la mayor cantidad posible de elementos probatorios para llegar a la verdad real de los hechos”, agregó.

Si usted reconoce a este hombre o lo ve en algún lugar no dude en alertarlo de inmediato al Centro de Información Confidencial del OIJ llamando al teléfono 800-8000645 o al WhatsApp 8800-0645.

 

 

VECINOS ATEMORIZADOS

 

Fabiana Ávalos

 

“Yo le avisé a mi hija que cerrara bien las puertas, que si alguien llegaba no le abriera. En mi casa tengo dos nietos, ahorita salimos y los llamé para decirles que no le abran a nadie, que le pongan la tranca a la puerta y si alguien llega a pedir agua o lo que sea, no le den a nadie nada. Que no abran la puerta, hay temor por las familias”.

 

Marta Orozco

 

“Todos los vecinos están preocupados por la situación, pero en realidad nadie sabe nada sobre qué fue lo que pasó realmente. Mucha gente pasó una mala noche, ahorita venimos del trabajo, venimos un grupo bastante grande, pero en realidad las casas están solas, hay muchas mujeres solas”.

 

Pedro García

 

“Hay temor, mi esposa a veces camina sola o las chiquitas que tenemos en la casa, salimos porque íbamos a hacer un mandado, pero hay peligro, hay muchas mujeres que están solas o tienen chiquitos. Aquí es muy tranquilo, nunca se ven cosas como estas”.