Costa Rica enfrenta un escenario de alta inestabilidad climática debido al tránsito acelerado de los vientos alisios, la cercanía de la Zona de Convergencia Intertropical y la llegada de la Onda Tropical #38, lo que generará vientos fuertes y lluvias persistentes en el territorio nacional durante el fin de semana.
Esta situación se percibirá con mayor fuerza en los sectores montañosos, con ráfagas de viento de entre 90 y 100 kilómetros por hora en la cordillera de Guanacaste.
Para garantizar la seguridad de la población, los expertos y cuerpos de socorro emiten las siguientes recomendaciones fundamentales:
Las autoridades exigen el máximo cuidado en la navegación aérea ante la fuerte turbulencia sobre la cordillera en Guanacaste, así como en la navegación marítima por el efecto de mar picado, con especial atención en las inmediaciones de la península de Nicoya, el Pacífico Central y el Pacífico Sur.
Adicionalmente, los capitanes de embarcaciones pequeñas y medianas deben vigilar de cerca el oleaje adverso mar adentro en el Pacífico Norte, sector donde ya se registró el vuelco de dos lanchas recreativas en Nacascolo de Liberia.
Asimismo, las entidades oceanográficas y de emergencias solicitan mantener una vigilancia estricta en las playas. Las autoridades advierten que, aunque el mar parezca favorable a simple vista, existe un riesgo latente y peligroso de corrientes de resaca a lo largo de las costas del Caribe y del Pacífico.