
Una investigación judicial determinó que una abogada de apellido Arguedas se habría acercado a una jueza con la intención de ofrecer un soborno para favorecer a una organización criminal en un juicio.
Se trata de la banda dedicada al tráfico de drogas liderada por Darwin González, alias “Pancho Villa”, quien organizó un plan para que la abogada se acercara a la juzgadora de apellido Murillo, según la denuncia.
Arguedas se aprovechó que conocía a la jueza de la universidad, por lo cual decidió contactarla vía “messenger” y decirle que se vieran en una cafetería.
Así lo relató el líder de la investigación, un agente de apellido Rodríguez, durante el juicio que se lleva contra Arguedas y González.
Rodríguez explicó que la jueza puso la denuncia ante las autoridades judiciales y por este motivo se inició una investigación.
Durante la investigación, se determinó por cámaras de locales comerciales, municipales y de la ruta 27, la presencia de la abogada antes, durante y después, en el lugar donde quedó de verse con la jueza.
La jueza llegó a una cafetería, en compañía de un hijo mayor de edad, y ahí estuvo reunida con Arguedas por un par de horas, y al momento de dejar a la abogada en un hotel de la capital, se habría realizado la propuesta. Esta cita ocurrió el 27 de febrero de 2024, pero se orquestó semanas antes a través de audios que González envió vía WhatsApp desde la cárcel, a la abogada, según la Fiscalía.
“Arguedas le dice a la jueza que no se puede ir sin decirle algo importante y es ahí donde le realiza el ofrecimiento, y le dice que personas la iban a contactar por el Caso del Sur”, explicó Rodríguez.
Posterior al encuentro la abogada volvió a contactar a Murillo, y le habría dicho que dejaran el tema de lado, pero la jueza le externó que se sentía molesta por lo ocurrido y cortó la relación de manera definitiva.
En el juicio se indicó que la abogada acusada estaba suspendida en el ejercicio profesional por el Colegio de Abogados en el momento que se dieron los hechos.
Decomiso de celulares
Como parte del proceso investigativo los agentes allanaron la celda de González en la cárcel de La Reforma.
En dicho lugar encontraron varios teléfonos celulares, sin embargo, no se encontró prueba de interés.
Por otra parte, se ubicó la casa de la defensora, y durante un allanamiento se le decomisó un teléfono celular, el cual contenía audios reenviados de WhatsApp, que en apariencia corresponden a la voz de González, desde La Reforma.
El audio fue reenviado por un sujeto de apellido Paniagua, a quien pertenecía el vehículo Isuzu Dimax donde se transportó la abogada.
Cámaras y seguimiento
El investigador explicó que, para corroborar la denuncia de la jueza, pidieron las cámaras de la cafetería donde aparentemente se reunieron.
En dichas imágenes se pudo comprobar que, en la fecha mencionada, al lugar llegó primero Arguedas y posteriormente la jueza con su hijo.
Después de que salieron del lugar, cámaras de otros establecimientos comerciales, hoteles y de policías municipales conformaron el desplazamiento de la acusada.
Arguedas se habría reunido con otra persona ese mismo día en un vehículo Isuzu Dimax, que estaba previamente identificado en el caso sentenciado por la organización liderada por “Pancho Villa”.