
Lo que para muchos es simplemente basura, para otros representa una valiosa materia prima capaz de transformar y construir un futuro más sostenible.
Una iniciativa destacada está dando una segunda vida a los residuos plásticos, convirtiendo bolsas y empaques en nuevas bolsas reutilizables y funcionales, a través de procesos de reciclaje que no solo reducen la contaminación, sino que también impulsan la economía circular y generan empleo local.
El proceso de transformación es sencillo y no consume grandes cantidades de recursos como agua.
Es importante destacar que, aunque se reciclan plásticos, no todos son aptos, sino aquellos específicos que sirven para la elaboración de bolsas de basura.
Se procesan diariamente entre 2.000 y 2.500 kilogramos de plástico, lo que equivale a la cantidad de material recuperado que de otra manera terminaría en ríos, plazas o calles.
*Con información de Milagro Torres, Extra Noticias.