
A pocos días de cumplir 80 años, don Carlos Echavarría jamás imaginó que una aparente discusión por un roce menor entre vehículos terminaría con él recibiendo varios golpes en plena vía pública.
El adulto mayor, vecino de toda la vida de San Joaquín de Flores y pensionado del magisterio, rompió el silencio y relató a Grupo Extra los angustiantes momentos que vivió cuando un joven conductor lo persiguió por varias cuadras tras un supuesto contacto entre los retrovisores de ambos vehículos.
Según contó, nunca se percató de haber provocado algún daño y fue sorprendido cuando el otro conductor comenzó a seguirlo insistentemente, pitando y exigiéndole que se detuviera.
“Yo ni sabía ni qué era la cosa. Yo no tenía la menor idea de qué había pasado. Él decía que yo le había chocado el carro”, relató.
Don Carlos explicó que, mientras intentaba conversar para aclarar la situación, el sujeto reaccionó de forma violenta y con un vocabulario soez.
“Me soltó un golpe con la mano derecha duro. Yo estaba con el vidrio abierto. Y después vuelve a dar otra vueltica ahí por el carro y se volvió a arrimar, me dio tres veces, cuatro veces me dio por el mismo ojo”, recordó.
El adulto mayor aseguró que se encontraba sentado dentro de su vehículo cuando recibió la agresión y que únicamente la rápida intervención de vecinos evitó que la situación pasara a mayores.
“Ya llegó mucha gente, gracias a Dios, unos conocidos aquí en el pueblo, natos aquí en el pueblo, y llegó mucha gente y vecinos y personas adultas”, comentó.
Producto de la agresión, Echavarría sufrió golpes en el rostro, molestias en la mandíbula y una lesión en uno de sus dedos, el cual terminó inflamado y morado al intentar protegerse.
“Tengo un dedo, el anular, hinchado y morado. Aquí en el pomulo sí me duele la mandíbula, al morder”, afirmó.
El educador pensionado, quien cumplirá 80 años el próximo 30 de junio, manifestó su preocupación por los niveles de violencia que observa actualmente en la sociedad.
“Es un tipo muy agresivo … Imagínese, ese carajo hubiera andado un arma, una cuchilla, un cuchillo, un martillo me da por la cabeza”, lamentó.
Tras los hechos, el adulto mayor presentó la denuncia correspondiente ante las autoridades judiciales y fue sometido a valoraciones médicas para documentar las lesiones sufridas.
El caso continúa bajo investigación y las imágenes captadas por una cámara de seguridad se mantienen como una de las principales pruebas para esclarecer lo ocurrido e identificar formalmente al agresor.